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Jengibre, harina y mucho amor

A principios de diciembre mi amiga Susan nos propuso una quedada para hacer galletas navideñas con los niños, y por supuesto ¡dijimos que si! Además de lo bien que se lo iba a pasar y en lo ricas que iba a estar, era una ocasión excelente para tener un recuerdo de nuestros pequeños con las manos en la masa.

La verdad es que se lo pasaron genial, pero también es cierto que entre cortar galletas a su ritmo, siestas de por medio y demás, tardamos todo el día en hacer las galletas. Lo bueno es que en tan grata compañía se nos pasó el tiempo volando.

También hubo tiempo para muchas otras cosas, como probar unas gafas de realidad virtual (madre mía que mareo…), probar galletas, mimos con mamá, fisgar el congelador, decorar el árbol o regar las plantas, entre muchas otras ocurrencias de lo más peregrinas.

Al final salieron muchísimas galletas, así que a parte de comernos unas cuantas, también preparamos paquetitos para dar como regalos a amigos y familia. Al final del post os dejo la receta por si os animais a hacerlas 🙂

¿Habéis cocinado alguna vez con vuestros peques? ¿Cómo fue? ¿Alguna idea de receta sencilla para hacer con ellos?

¡Hasta pronto!

Pilar


Galletas de jengibre:

– 4 tazas de harina
– 1 cucharada de levadura en polvo
– 2 cucharaditas de jengibre molido
– 2 cucharaditas de canela molida
– 1 taza de mantequilla a temperatura ambiente (esto es importante)
-1 taza azúcar Moreno
– 1 huevo grande
– 1/2 taza de miel o melaza

  1. Mezclar bien los ingredientes secos.
  2. Batir la mantequilla con el azúcar hasta que se disuelva completamente, incorporar la miel y el huevo, finalmente incorporar la harina y las especies anteriormente mezcladas.Hay que conseguir una masa homogénea, si está muy pegajosa añadir más harina hasta que quede manejable.
  3. Colocar la masa en una bolsa de plástico tipo zip-lock o un recipiente hermético. Reservar en un lugar fresco pero no nevera durante al menos 2 horas y máximo 6horas (yo si las he metido en nevera). Estirar directamente sobre el papel de horno, o si se pega se puede extender con rodillo entre dos hojas de papel.
  4. Se puede meter en la nevera estirada o congelar antes de cortar con los moldes.
  5. Cortar las galletas
  6.  Precalentar el horno 180 grados y hornear entre 11 y 15 min para piezas grandes y entree 6-8 min para pequeñas o hasta que los bordes se pongan marrones.
  7. ¡A comer!

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Una celebración por todo lo alto

¡Hola!

El pasado 2 de agosto nos reunimos en el Parque Grande de Zaragoza para celebrar la Semana Mundial de la Lactancia Materna regalando una foto a las mamás que acudieran con sus pequeños lactantes, y madre mía, ¡menuda celebración!

Primero de todo, ¡GRACIAS! Gracias a las mamás que vinisteis con vuestros bebés, y también gracias a los hermanitos mayores, a los papás, a los abuelos, y a los amigos que acudisteis con ellas. Gracias por apoyar sus lactancias, porque aunque dar el pecho sea cosa de la madre, el entorno, sobretodo el más inmediato, es un apoyo indispensable para nosotras.

También queremos pedir disculpas por la espera. La verdad es que cuando Ana y yo estábamos organizando esta quedada no pensamos que fuesen a acudir muchas familias, porque al fin y al cabo agosto siempre parece que es mala fecha para todo, y además no somos ni medianamente conocidas en esto de la fotografía de familia. Jamás nos imaginamos que se organizaría fila, y mucho menos como la que se armó, así que os pedimos disculpas y os agradecemos la espera.

Para nosotras fue una experiencia increíble, infinitamente mejor de lo que nos podríamos haber imaginado en nuestros sueños más osados… Disfrutamos de cada momento y de cada familia, y fue todo un honor poder presenciar tanto amor materno junto. He de confesar que esas miradas entre madre e bebé nos desarman, ¿cómo se puede decir tanto con apenas un gesto? Esa tarde fue toda una afirmación personal de nuestra pasión fotográfica por capturar ese amor único entre madres, padres e hijos.

También tuvimos cierta repercusión mediática, con artículos antes (aquí y aquí) y después de la quedada (aquí), lo que tampoco habíamos llegado a pensar en un principio.

Como os podéis imaginar, terminamos agotadas y con las tarjetas de memoria llenas de fotos que seleccionar y editar. Eso si, lo mejor de todo fue que al acabar, nos miramos y dijimos: el año que viene repetimos, ¿no? Así que el año que viene ¡esperamos ver caras conocidas!

Esperamos sinceramente que os gusten las fotos y que os llegue un poquito del muchísimo  amor que hemos puesto preparándolas durante estas semanas. Os dejamos una muestra de la tarde tan maravillosa que pasamos, aunque esta es tan solo una pequeña selección!

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