La mejor crema antiarrugas

2 Feb 2022 | Cartas con amor de madre

La mejor crema antiarrugas

 

El jueves pasado, fue uno de esos días que te levantas y casi te das un susto al verte en el espejo. Ya sabes como va esto, da igual lo feliz… (inserta el adjetivo que quieras) que seas, que unas cuantas noches sin dormir tumban a cualquiera.

Ante la visión del espejo y dispuesta a ponerle remedio en medida de lo posible, me acordé de una crema que utilicé hacía unos años y con la que me veía siempre estupenda. Esa misma tarde me dirigí a un gran almacén para hacerme con ese líquido maravilloso, esperando que me devolviese la vida que me faltaba. Nada más llegar a casa me lo puse y, ¿sabes qué? Me quedé igual que estaba. Con algo de mejor color, eso sí, pero con la misma cara de agotada de antes. ¿Por qué ya no funcionaba? Y entonces empecé a recordar.

Recordé que la compré en otra vida, en otro lugar. Recordé que los tiempos en los que si funcionaba quedaban ya diez años atrás. Que la compré en una preciosa tienda de Regent Street en el descanso de medio día de un trabajo que me encantaba. Me acordé que estaba recién prometida con el que ahora es mi marido. Recordé que todo el tiempo era mio, que dormía cuanto quería, y  que no tenía grandes preocupaciones más allá de mi misma (y de salir adelante en una ciudad como Londres). En realidad, en esas condiciones, habría funcionado cualquier crema.

Ahora, diez años después, me doy cuenta que lo que funcionaba no era el potingue, si no el momento. La mejor crema era tener 27 años, al igual que hoy, es el tener 37.  Así que vamos a aprovechar. Hoy elijo ponerme en la foto aunque no me guste como salga. Hoy (voy a intentar) dejar de ponerme peros porque, seguramente, solo me los veo yo. Hoy elijo verme bien y lo demás, son gajes del oficio de traer al mundo a parte de la humanidad. No le quites importancia a lo que han hecho nuestro cuerpos, pero tampoco dejes que conduzca tu vida. La mejor crema es la confianza, el conocerse, el quererse y si, no nos engañemos, una buena noche de sueño ininterrumpido.

Me acuerdo cuando vi la foto de cabecera al descargarla de la cámara hace ya seis años. Todo lo que veía eran mis canas, mi mueca, mis ojos agotados y el dolor de cabeza que tenía ese día. Por no hablar de la infame botella de agua en primer plano. Todo estaba mal. La dejé ahí, sin editar, descartada. Ayer nos reencontramos mientras buscaba una foto para esta carta, y ¿sabes qué? Me alegré tanto de encontrarla, de que hubiese sobrevivido a la quema. Hoy sigo viendo mis características físicas de aquellos años tan agotadores, pero ya no me importan tanto, en realidad, me veo bien, me veo feliz, veo el lazo que da sentido a casi todo lo que hago.  Desde luego no tengo ganada la batalla del ¨verme bien¨, pero estas lineas son un recordatorio de que todo es relativo, todo depende de los ojos con los que nos miremos. Es un recordatorio de que hoy tengo todo lo que necesito para verme y sentirme bien. Y ¿sabes qué? Tu también.

 


 

Lecturas que acompañan

 

Como si me leyese la mente, mi buena amiga Ana (que si llevas un tiempo por aquí ya ¨conocerás¨) me regaló esté libro hace unas semanas. Siendo las dos fotografas, hemos hablado en más de una ocasión del ¨por qué no nos vemos bien¨. Siempre podríamos estar un poco más delgadas, tener un poco de mejor cara… y de como, eso solo está en nuestros ojos (una vez condicionados por el contexto de consumo en el que estamos.)

 

 

Apenas lo empecé ayer por la noche, te cuento más en mi siguiente carta. Por cierto, siempre me gusta poner el link a una versión en español, pero en este caso no parece existir todavía porque apenas se acaba de publicar en inglés hace unas semanas.

Hasta aquí la carta de hoy, como siempre, gracias por estar aquí, amiga.

Pilar

PS: si te queda curiosidad por saber que crema me compré, escríbeme y te lo digo  🙂

 

0 comentarios

¡HOLA! SOY PILAR

Bienvenida a mi casita en internet. Aquí está mi corazón en palabras, ponte cómoda, hablemos de cosas que de verdad importan.

SESIONES

Recién nacido

Familia

Retratos

Mini Clicks